Un día estaba sola en casa, hacia algunas semanas había terminado como
mi enamorado, me sentía triste, así que me puse a tocar mi guitarra, que es
como mi mejor amiga. De pronto prendo la
radio y escucho una música, era la canción de la noche, aquella que entonaba la
tristeza. Así eran mis pensamientos. Díscolos
y desatinados a cualquier llamado, deteniéndome en pequeñeces. La verdad que esa canción me puso más triste,
que me puse a llorar como una María Magdalena, intento superar todo eso, sé que
lo lograré …


No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada